¿Quién carga las Mochilas Peregrinas?

¿Quién carga las Mochilas Peregrinas?

¡Hola! Mi nombre es Benjamín Arregui, también conocido como Benja, Benji, Ben, Benny, Benito, etc. Soy una persona que desde el comienzo siempre soñó con explorar y conocer nuestro planeta y su gente. Un día me animé a vencer una tonelada de miedos y dudas que tenía en mi mochila de 70 litros, para vaciarla y después cargarla con lo útil. Desde aquel momento descubrí el arte del vivir viajando y lo apasionante que es ser un ciudadano del mundo.

Mi estilo de viaje fue cambiando y ajustando con los años. Eso me ayudó a experimentar diferentes opciones y también me convenció que uno no necesita mucho para hacer esto. Hoy me muevo a dedo en lo posible y cargo mi carpa para el momento de pernoctar, junto a otras alternativas que alteran mi economía.
Pero no es sólo para ahorrar dinero, también me di cuenta que el viajar con poco presupuesto te obliga a interactuar más con lo local y vivir momentos inimaginables. Quizá demanda más energía, pero al final del día no te dan las manos para escribir en tu cuaderno todas las cosas increíbles que te pasaron, eso lo vale todo.

Antes de que me crecieran alas por entre las tiras de mis mochilas, vivía en mi nativa ciudad de Córdoba, Argentina. Me recibí en administración de hoteles y con los años fui escalando en esa carrera laboral desesperada que al igual que todas las otras, te exige vivir dentro de determinadas normas sociales ya estandarizadas. Ese “buen vivir” de confort y seguridad me producían lo opuesto, una sensación de desconfort e inseguridad. Definitivamente no me llenaba ni un gramo, había algo que no estaba bien y ya no quería comprar más ese humo.
Me considero un agradecido por la decisión que tomé y por todo lo que vino después, como un tren de consecuencias hermosas.

Aparte de viajar, soy un apasionado por la vida animal y un loco perdido en leer e interpretar mapas.
Me gusta lo genuino y lo barato/gratis, los que se llevan muy bien con mi personalidad. Las cosas más fascinantes que me pasaron fueron grátis.
Adoro y añoro las sonrisas. Creo en ellas como bendiciones, ya sea antes de empezar un día a dedo, cruzar fronteras, o hasta para ir a comprar pan a la esquina.
Viajé solo, en pareja, y en grupo. Todas fueron experiencias increíbles y lo siguen siendo.

Desde el año 2011, he caminado, saboreado, respirado y conocido gente en lugares ni siquiera antes imaginados.
Luego de cinco años de mochileo constante se me ocurrió que mis historias y la información a compartir sí eran importantes y que tenían que ser plasmadas en un blog de viaje, tanto para viajeros que hace rato andan ahí afuera, como para esos otros potenciales compañeros de ruta que todavía no se dieron cuenta de su potencial. Y los que no se quieran mover de su lugar, también los invito a pasar.

Me he movilizado principalmente por Oceanía y Australia durante los primeros años, pero a partir de Septiembre del 2016 largué con la idea de dar la vuelta al mundo a dedo, desde Dinamarca hasta Argentina, cruzando Europa, Asia, Oceanía, Océano Pacífico (sí, sin pagar) y por último llegar a Argentina. ¡Seguime en esta caravana planetaria que la vamos a pasar genial!

Creo en la peregrinación, pero no desde el punto de vista religioso, sino del viaje a ese lugar o estado que todos buscamos alcanzar. De alguna manera pienso que todos somos viajeros en esta vida, cada cual a su manera.

Mi motor inspirador del viajar es demostrar que el mundo es un lugar hermoso y que existe gente llena de amor dispuesta a dar todo por uno. Siento la necesidad y obligación de compartir con ustedes la maravillosa hospitalidad que me encuentro todos los días al caminar por los senderos del globo. No importa si hablan otro idioma, es otra cultura, religión, o lo que sea, porque a pesar de la diversidad de seres, seguimos siendo uno en sentimientos.
Ya no hay más excusas para no salir.

Espero que disfruten lo que les comparto tanto como yo lo hago.
Gracias.

Benja.