La tribu europea que se perdió en los Himalayas

La tribu europea que se perdió en los Himalayas

Según cuenta la quizá no tan leyenda, cuando Alejandro Magno marchó desde el norte de Grecia hacia el este con el plan de aplastar a su competencia regional, los persas (y por qué no también conquistar el resto del mundo), hubo un momento de confusión (o decisión) que hizo que se perdiera una de las diez tribus de este poderoso ejército. ¿Cuándo? 2300 años atrás. ¿El lugar? Las montañas de los Himalayas que se reparten entre lo que hoy es Pakistán e India, y muy cerca del río Indus donde se dice que fue el final del avance del macedonio. Estos europeos/caucásicos perdidos en las montañas se adaptaron a un medio ambiente hostil y doblaron la apuesta convirtiéndose en una de las comunidades con mejor calidad de vida del mundo, aunque sea hasta hace muy poco.

Casi un año antes de llegar a los valles pakistaníes había conocido la gran longevidad ikariana, suceso que me motivó a seguir descubriendo cualquier otra comunidad que se burle de la edad y que no me desvíe mucho de mi rumbo. Se podría decir que lo logré.

Frente al río Indus, ubicación clave para entender el pasado.
Frente al río Indus, ubicación clave para entender el pasado de tantas civilizaciones ancestrales.

LOS HUNZA
Así, un día llegué al valle de Hunza en el norte montañoso de Pakistán. Huertas que se expanden a lo terraza y mini bosques de manzanos y árboles de damascos es lo primero que atrae la atención. El verde escasea en la árida región de Gilgit y Baltistán y tan pronto estos oasis aparecen luego de una curva, se vuelve imposible ignorarlos. Probablemente en invierno el prisma de colores se limita, pero en verano y primavera la gama se expande creando aldeas-bosques llenas de vida.
Caminando por sus senderos bajo la sombra de árboles ancestrales me doy cuenta que los rasgos europeos que pensaba encontrar parece que van camino a la extinción por el evidente encuentro con la más fuerte genética indo tibetana. Sin embargo, esta leyenda (o hecho) de europeos perdidos en los Himalaya cobra vida cuando uno todavía se encuentra esas narices “grandes” (según dicen los ladakhis/tibetanos), ojos claros y cabellos dorados, rasgos totalmente desubicados si uno mira el punto del mapa en el que está. Pero no es una cuestión racial lo que me importa y por la que estoy acá. Quiero conocer y pasar tiempo con la gente que se escabulle de la muerte por unas décadas más que el resto del mundo y la cual creo que tiene mucho para brindar a este mundo del código de barra en cuanto a alimento natural y filosofía de la vida.

Tres hunza de la tercera edad y un colado que arruinó la foto.
Tres hunza de la tercera edad y un colado que me arruinó la foto.

Su vida longeva se da principalmente por la alimentación y un contacto total con la naturaleza, pero creo que también cuenta el aislamiento que su terreno produjo con el resto del mundo por tanto tiempo. Eso ayudó a no estar envueltos en guerras y aprender a ser totalmente autosuficientes del exterior. Como dije en el post de Ikaria, el secreto no es de una película de ciencia ficción, sino mucho más simple de lo que pensamos. Lamento no pasarles el secreto ancestral y milenario, pero todo lo mágico que uno pueda imaginar se reduce simplemente a una alimentación natural de una agricultura a nivel local y en comunidad, con gran sentido del compartir y una vida social activa sin estrés ni preocupaciones. Parece fácil, pero casi imposible al mismo tiempo, ¿no?

Hunzas.

LOS ARIOS
Los arios parecen ser la consecuencia de un éxodo migratorio en el que parte de los Hunza (hoy Pakistán) se expandieron hacia el este de esta zona montañosa, hoy Ladakh, India. Esta versión difiere de la que dice que en realidad el origen ario viene de lo que hoy es India, Pakistán e Irán, expandiéndose hacia Europa. Pero a esa la vamos a dejar para otro momento.
Y al decir “arios” ¿no se les viene un bigotito cuadrado a la mente? Sí, posiblemente tenga algo que ver con lo que Adolf promocionaba en sus discursos, sin embargo, se piensa que esa raza “perfecta” soñada hacía referencia a los rubios escandinavos y sin relación alguna con los actuales arios en India, amantes de los ornamentos florales en sombreros y jardines, y quienes ignoran por completo los delirios de Hitler y hasta quién fue Hitler en sí. Muchos hasta no tienen idea quién fue Alejandro Magno, no les importa ni les cambia nada, como me dijeron.
Al mismo tiempo, como los hunza, los arios también tienen rasgos europeos, algo que da de qué hablar. Y si uno quiere volar aún más con el tema, la religión hindú (o vedanta, mejor dicho) es la creadora de la esvástica, símbolo insignia que milenios después adoptaría el nazismo, aunque con un sentido completamente distinto. Pero dejo ahí el tema porque si no nos vamos por las ramas.

Estudiando el mapa con un local ario en la aldea Darkun. Nótese los arreglos florales unisex en sus gorros.
Estudiando el mapa con un local ario en la aldea Darkun. Nótese los arreglos florales unisex en sus gorros.

Mientras que muchos se toman en chiste lo de la raza superior, hay otros que no. Me contaron que cada tanto hay mujeres occidentales que visitan estas aldeas arias para encontrar al voluntario que quiera pasar una noche de pasión y dejar su legado racial en el vientre de la visitante, cuyo futuro bebé probablemente verá la luz en un hospital occidental y sin nunca conocer al padre. Una especie de inseminación montañesa directa y gratuita. Hitler se fue, pero parece que la idea quedó.

Un vecino de la aldea, Dha.
“Dale, no te haga´el tímido!”, seguro me dijo este vecino de la aldea aria, Dha, y quien me insiste en subir a tomar una tacita de té.

El estilo de vida de los hunza y los arios es exactamente idéntico, pero mientras que algunos que viven en Pakistán todavía adoran a la naturaleza y resisten al islam, los equivalentes en India se pasaron al budismo tibetano, evidentemente por su proximidad a Tíbet. Pero esto último no se dio hasta 200 años atrás, lo que refuerza la teoría de su estricto hermetismo, inclusive en religión. Antes, la naturaleza era la divinidad, tiempos donde por ejemplo me contaron que solían adorar una piedra (desconozco el casting), la que se encontraba en el centro de la cocina, o sea, en el centro de la casa. Práctica que viene perdiendo fuerza. Podríamos decir que eran paganos o seguidores del shamanismo, pero siento que son términos muuuuy generales para englobar cualquier religión previa a las “oficiales”. Lo que sí está en claro, si es que el origen proviene de europa, es que Zeus, Poseidón y compañía quedaron traspapelados en alguna parte de la mudanza.

Secando tomates y damascos en la terraza de la casa de barro.
Secando tomates y damascos en la terraza de la casa de barro. Dankur.

Los hunza y arios, si la historia es cierta, fueron simplemente europeos o caucásicos que quedaron aislados del resto del grupo y tuvieron que adaptarse a donde quedaron clavados. No creo que haya más nada que agregar (y con eso acabo de matar la fantasía que el post y su título puedan haber creado, jaja). Y si alguna vez fueron una etnia diferente al entorno indo tibetano, pues hoy ya no lo son. Hoy, luego de siglos de mixtura, es casi imposible distinguir a un hunza de un pakistaní, o a un ario de un tibetano. Y lo mismo sucede con la longevidad por la que alguna vez fueron famosos, hoy ya no es así. La introducción de la industria alimenticia va erosionando de a poco la expectativa de vida de esta gente y así su ritmo de vida.
Más allá de las razas, como dije antes, lo interesante es conocer personas que aún tratan de vivir como lo hacían sus ancestros hace milenios y que hoy resisten de no ser absorbidos por la picadora de carne de la globalización. Pero todo está bajo constante cambio. Ojala me equivoque, pero posiblemente las nuevas generaciones hunza/aria dejarán de lado las costumbres de sus ancestros al pagar el precio de la modernidad. Al mismo tiempo surgirán habrá otros que renuncien a esa vida industrializada para volver a lo natural. La vida es una rueda que no deja de rodar ni de pasearnos.
Ser dócil al cambio.

Me encantaría, aunque sea como retribución, tener una buena memoria para recordar los nombres de la gente que me ayuda. Aquí con una mujer aria de la aldea Darkun quien me invitó a tomar té.
Me encantaría, aunque sea como retribución por la hospitalidad, tener una buena memoria para recordar los nombres de la gente que me ayuda. Aquí con una mujer aria de la aldea Darkun quien me invitó a tomar té. Ese día tenía como 6 litros de té adentro.

Y… eso fue todo ¡Gracias por pasar!

4 thoughts on “La tribu europea que se perdió en los Himalayas

  1. Muy buen post… Gracias por ilustrarnos detalles en los cuáles al menos yo poca idea poseía. Pongo esta web en Favoritos.

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