6 destinos veraniegos para visitar en la costa croata

6 destinos veraniegos para visitar en la costa croata

Al igual que toda nación, Croacia tiene algo para ofrecer en cada uno de sus rincones, desde las planicies de la región de Eslavonia al noreste, a las montañas de la región Dalmacia, al sur.
Pero si el verano sofocante balcánico está sobre ustedes cuando se anda por estas partes, entonces recomiendo huir desesperadamente a la costa adriática, el nuevo destino turístico predilecto de toda Europa. Primero fue España, Italia, Grecia, y ahora es Croacia. Esto significa la llega de hordas de turistas con colchones inflables para el agua y patas de ranas bajo el brazo desfilando por calles y veredas hambrientos de sol y mar. Como consecuencia de este encuentro multinacional, los precios rozan lo ridículo y se vuelven tan peligrosos para un mochilero de bajo presupuesto como yo como correr un maratón por un campo minado.
Y a pesar que el camping salvaje (o invisible) es ilegal en Croacia, aún se puede practicar en conjunto con el pulgar como transporte, lo que reduce los costos a no más de 3 o 5 euros por día, máximo.

Es un poco difícil trazar un itinerario por el Mar Adriático que nos permita visitar islas y costa de una manera simple, no sólo porque hay casi cuatro mil islas, sino también por el hecho de hacerlo a dedo, ya sea por tierra o agua, lo que demanda mucho más tiempo y energía. En una selección de lo que más me gustó, acá les dejo 6 paradas que valen la pena en un trayecto de norte a sur por la costa croata:

Draguć

Una perla en el medio de la campiña croata.
Una perla en el medio de la campiña croata.

Draguć una aldea en el corazón de la Península de Istria, al noroeste de la costa. A pesar de no estar a orillas del mar, creo que vale la pena darse una vuelta. Moverse a dedo por el centro montañoso de Istria puede ser lento y eterno por el escaso tránsito, pero a pesar de esto, merece la pena visitar este rincón desconocido por muchos, inclusive por croatas. Recomiendo acercarse desde el oeste, desde donde la vista a esta diminuta aldea sobre su colina nos da la sensación de volver a la Edad Media.

Dan ganas de no irse tan rápido.

Su nombre proviene del dragón, símbolo de este asentamiento perdido en el tiempo y donde hoy sólo quedan unos 70 habitantes de los 300 que hubo hace un siglo, cifras que ya son parte de un fenómeno en todo Croacia, donde los locales dejan todo para encontrar una mejor vida económica en otros países, mientras que los que compran esas propiedades casi al borde del abandono, provienen de las naciones donde los primeros migran. En los próximos 50 a 100 años de este enroque, se piensa que habrá más alemanes e ingleses que croatas.

Rovinj

El estilo de la torre de la iglesia es marca registrada del Imperio Veneciano.
El estilo de la torre de la iglesia es marca registrada del Imperio Veneciano.

Se dice que Rovinj es la ciudadela más imponente que dejó el Imperio Veneciano en la Península de Istria, también influenciada por el Imperio Romano y las tribus de los Ilirios un poco antes. Esta ciudad fortaleza que tiene ya se registraba por el siglo VI tiene un estilo muy similar a otras ciudades de sus alrededores aunque con mayores dimensiones. Pareciera que parte de la ciudad tiene sus cimientos de piedras sobre el mar, imponiéndose en postura defensiva ante cualquier ataque desde el mar.

Los pasillos con su suelo que parece lustrado a mano.
Los pasillos con su suelo que parece lustrado a mano.

Hoy, esas paredes son casas multicolores con prendas de ropa que cuelgan desde las ventanas, la postal típica de los hogares del Mediterráneo. Los callejones empedrados y angostos del interior de la ciudad son perfectos para recorrerlos cuando el sol pega fuerte, ya que siempre están bien ventilados por la brisa marina y la mayor parte del tiempo están bajo la sombra de las casas construidas que se levantan en forma vertical.

Mali Lošinj

Una de las mejores conexión marítima del norte del Adriático.
Desde acá se puede encontrar una de las mejores conexiones marítima del norte del Adriático.

El siguiente destino se localiza al sur de la isla Lošinj. Es un buen lugar para visitar, pero no vuela tanto la peluca como otros. Lo importante es su ubicación, desde donde se puede visitar otros destinos alucinantes, como las islas de menor tamaño que se encuentran a su alrededor: Olib, Susak, Ilovik y Silva. Pequeños pero terribles paraísos, lo mejor del norte del Adriático.

Las playas de la isla Susak, a 40 minutos de Mali Losing por agua.

Si se animan a un poco más de aventura o no llegan con las monedas para el ferri, Lošinj es un buen lugar para navegar gratis haciendo de voluntario en veleros y yates, como me pasó. Muchos italianos vuelven a casa pasando por Venecia, si es que ese es su rumbo también.

Šibenik

Si son fanáticos de la serie de TV, “Game of thrones” y les gusta la arquitectura veneciana, claven el freno de mano porque acá hay para hacer dulce. Sus intrincados callejones empedrados son una invitación a perderse un rato dejando volar la imaginación, si es que no ven los cableados y los aires acondicionados.
Pero lo que más vale la pena chusmear en Šibenik es la fortaleza San Nicolás. Este titán de bloques de piedra y ladrillos es una isla, y se construyó en el siglo XV para neutralizar cualquier invasión desde el mar, en especial la de los turcos otomanos.

La "nariz" o punta del coloso de ladrillos y piedra.
La “nariz” o punta del coloso de ladrillos y piedra.

Hace unas semanas se declaró UNESCO y hoy solo se puede entrar (antes que empiecen a cobrar entrada) nadando o cruzando cuando la marea baja.

Isla Mljet

El monasterio en uno de los lagos de agua salada de la isla.

Relax, como hace mucho que no sentía. De su parque nacional resaltan sus dos lagos de agua salada, algo bastante particular que sucedió hace varios miles de años. En uno de ellos está la isla María, donde se encuentra un monasterio del año 1100, aproximadamente, junto a ruinas romanas de un milenio antes. A pesar de la atmósfera de paz y tranquilidad que reina, este lugar debe haber sido de gran actividad hace un buen tiempo atrás.
Entonces, Mljet es una isla con un lago que a su vez tiene otra isla en su interior. Sus aguas verdosas y transparentes están rodeadas por bosques que dan la sensación de estar en tierra firme y frente a cualquier otro lago que ya hayamos visto

Días de relax sin tener que desarmar la carpa a las apuradas.
Días de relax sin tener que desarmar la carpa a las apuradas.

La entrada al Parque Nacional cuesta 125 kunas (17 euros) pero casi no hay controles desde la aldea Polace. Lo bueno es que no hay turismo masivo y con su abundante natura, sobran los lugares para acampar.

Dubrovnik

La diva de la costa croata.
La diva de la costa croata.

Mi última parada en Croacia antes de cruzar a Montenegro. Sé que Dubrovnik es el monstruo turístico de Croacia y de todo el Mar Adriático, pero no hay que quitarle mérito por esto. Si los destinos que brevemente describí antes les hicieron sentir algo, entonces con éste último van a delirar. Es la mamá de las ciudades fortificadas y punto predilecto de Hollywood para crear semejantes atmósferas desde series de TV como Game of Thrones, a películas futurísticas como Star Wars y hasta pasando por la última de Robin Hood. Esperá, no te vayas todavía si las películas con olor a Hollywood no es lo tuyo, hay mucho más. Las playas con aguas traslúcidas sobran tanto para los amantes de la arena como las empedradas, plagadas con erizos de mar. Del lado opuesto, pueden encontrar un relieve montañoso y rocoso como para tener una buena vista de águila de la zona después de haber transpirado como nunca.
Y si te gustan los gatos, date una vuelta. Muchos de éstos son bolas de pelo mañosas, engordados por cada turista y local que los mantienen a una dieta mejor que la mía.

En un día con poca gente...
En un día con poca gente…

A pesar que la ciudad fue seriamente bombardeada por Serbia y Montenegro durante la guerra de Yugoslavia, la restauración fue tan impecable que cuesta notar daños en su estructura, una de las mejores preservadas de la costa.
Yo visité Dubrovnik en temporada alta, pero recomendaría visitarla en temporada baja (Abril a Mayo y en Septiembre), cuando los precios se desinflan un poco. Sí, lo que más asusta es lo agresiva que se vuelve la escalada de precios por acá, el triple de lo que puede costar en el resto de la costa, que de por sí ya es caro. Hay lugares para poner la carpa en las afueras de la ciudad y si llegan y se van a dedo, entonces no hay de qué preocuparse. Si quieren dormir bajo techo y se animan a pagar, entonces recomiendo hacerlo en los pueblos aledaños, mucho más baratos.

Bueno, espero que les haya gustado y que hayan podido viajar conmigo, aunque sea un poco, durante este paseo breve de lo que seleccioné entre los miles de destinos que tiene la costa y las islas croatas.

¡Gracias por pasar!

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