Equipamiento y consejos para un viaje de ruta australiano

Equipamiento y consejos para un viaje de ruta australiano

Llegar a Australia y comprar un auto es una fija. La mayoría lo hace tanto para pasear como por cuestiones laborales. Pero algunos seguro querrán ir un poco más lejos y atreverse a  cruzar el salvaje Outback (o desierto australiano) para experimentar, para nosotros, la verdadera Australia. Es tan hermoso y único, como peligroso y remoto. Es imperdible y lo vale todo.

Lugares así los esperan.
Lugares así los esperan.

Durante nuestro viaje de ruta de ocho meses aprendimos cosas como nunca ser descubiertos durmiendo dentro del auto y menos multados, o vivir y trabajar en una ciudad como Melbourne con casi cero gasto. A pesar de esos logros, lo que más disfrutamos siempre fue la vida en la gran extensión de arena. Su poder natural nos encantó desde el primer día de viaje.
Y por eso me dieron ganas de compartir lo que para nosotros fue útil. Aquí les paso algunos tips pre viaje y cómo equiparse antes y durante su aventura.

EL VEHICULO
Nuestra experiencia de viaje fue en una van, pero las opciones no tienen límites. Lo más importante es que mecánicamente aguante el tipo de sacudón que planean hacer. Recuerden que cruzarán largas distancias de tierras salvajes y desoladas, con temperaturas muy altas. Comprar autos usados siempre es una lotería y nada está asegurado. Un chequeo mecánico pre viaje no hace mal al alma.

Vehículo y hogar.
Vehículo y hogar pintada por mi compa.

Mi compañera compró la camioneta con más de 300.000 kilómetros hechos, modelo 1994, con óxido y con más marcas que un tigre. Nunca nos abandonó en 8 meses de puro viaje, aunque hubo algunas sorpresitas aquí y allá. Conocimos gente que consiguieron una furgoneta más moderna que la nuestra en condiciones impecables a primera vista, pero se les murió antes del mes. La ley de la relatividad.

Amigos ruteros con los que se comparte alegrías y penas mecánicas.
Amigos ruteros con los que se comparte alegrías y penas mecánicas.

EQUIPAMIENTO
Antes de salir rumbo a lo salvaje, les recomiendo darse una vuelta por tiendas de segunda mano u Op Shops (opportunity shops), como Good Sammy, Salvation Army, Red Cross, etc. Siempre tienen algo que les hará falta. Y si no buscan nada, también son lugares dignos de una visita cada tanto. Nosotros nos volvimos apasionados de estas tiendas y su olor a geriátrico, atendidos por jubilados con la mejor onda que puede haber. Casi la totalidad de nuestro equipamiento vino de estos negocios, desde cubiertos y ropa, a patas de rana y raquetas de badmington. No sólo ahorran dinero, sino que colaboran con el reciclado.



LISTA DE ADQUISICIONES ANTES Y DURANTE EL VIAJE DE RUTA
Conocí a Arianne luego que ella haya comprado la camioneta a la empresa de alquiler “Wicked”, quienes equipan y alquilan todo tipo de auto. Aquellos que se jubilan son vendidos.
La nuestra incluye la estructura y mueble donde está la cama, con cajones para el equipaje y la rueda de auxilio. La cocina ya instalada cuenta con mesada y hasta pileta para lavar platos, la cual nunca se usó en serio.
Fuera de eso, el resto lo agregamos nosotros con el tiempo. A continuación les paso nuestra propia lista de objetos adquiridos

Teléfono: recomiendo conseguir un sim card de la empresa Telstra. Es un poco más cara que Vodafone y el resto, pero tiene la mejor cobertura del país. Mejor tener señal allá afuera.

Mapas: tanto para guiarse en zonas urbanas como salvajes. Nosotros usamos la marca HEMA y va muy bien. Nunca usamos GPS, aclaro, y tampoco hace falta. En el desierto no hay muchas más rutas asfaltadas que las principales y en las ciudades, sobra tener un mapa en la mano.

Mapa general con nuestro recorrido total.
Mapa general con nuestro recorrido total.

Libro con las zonas de descanso
Las rest areas abundan por todo el país y son lugares vitales para pasar la noche en el desierto. Con este libro podrán planear sus días sabiendo la ubicación de cada uno de estos puntos. Al saber que distancia hay hasta el próximo descanso les dará tranquilidad mental en uno de los medio ambientes más peligrosos del mundo. Hay aplicaciones para el celular con esto, pero muchas veces estarán tan remotamente localizados que ni siquiera Telstra y la NASA podrán llegar.

Otra área de descanso muy remota.
Otra área de descanso muy remota.

Conservadora: a falta de refrigerador, he aquí la versión barata y ecológica para que no se les mueran tan rápido los alimentos.

Bidón de 20 Lts o similar dimensión: en nuestro caso teníamos uno para el agua potable y otro para el combustible. El último no siempre tiene que estar lleno. Nosotros lo cargamos en casos especiales en pleno desierto y con distancias muy largas sin contacto humano. A pesar de eso, debo decir con la cabeza gacha, que nos quedamos sin nafta más de una vez en el medio de la nada. Otra razón de usarlo, es aprovechar y llenarlo a precio más bajo si saben a cuánto puede estar más adelante. Quizá es mucha especulación, pero seguro se ahorran unos billetes. No recomiendo llevarlo siempre lleno porque recuerden que a mayor peso, mayor será el consumo.
Mientras que el de agua puede ser recargada en cualquier estación de servicio, ya que la que viene de red es potable, pero siempre por las dudas, preguntar antes.

La conservadora al lado del bidón amarillo.
La conservadora al lado del bidón amarillo.

Tela mosquitera(s): no les puedo decir con palabras que tan esencial es esto en verano, es casi tanto como un sombrero a las 2pm en el verano australiano.
Acá va la explicación: las moscas de Australia son seres de una escala insoportable y desconocida por muchos mortales. Pero cuando el sol se pone, los mosquitos pasan a ser los amos y señores nocturnos, y combatirlos se convierte en una tarea ardua. En lugar de matarlos, optamos por una solución más budista. En este caso fue abrir la puerta corrediza lateral de la camioneta y colocar un pedazo de tela mosquitera (para carpa) en su lugar, agarrada con broches para ropa. Tuvimos jornadas muy cálidas, como unos 50°C por ejemplo (el día más caluroso del mundo entero, ¡ahí mismo!). Imaginen cómo queda todo lo metálico en un día así, como el motor justo debajo de la cama. Es similar sensación a tener una estufita debajo de la cama en pleno verano. Al principio sufrimos y sudamos a lo grande. La puerta corrediza es imposible dejar abierta de noche, bueno es posible, pero si no quieren ser alimento de enjambres de mosquitos tamaño bombarderos B-52, mejor no hacerlo. Aquí fue cuando la tela mosquitera fue una bendición nocturna para permitir entrar una mínima brisa.
El único punto negativo puede ser que alguna serpiente o araña se le ocurra escurrirse con nosotros, aunque nunca nos pasó, pero lo pensamos.

Moscas a mis espaldas. Los mosquitos pueden ser comparados al misil de fondo.
Moscas a mis espaldas. Los mosquitos pueden ser comparados al misil de fondo.

Cargador para auto: se enchufa al mechero del vehículo y mientras estén en marcha pueden ir cargando todo. Cámaras, celulares y computadoras van a parar ahí.

Ítems para lavandería: balde, soga, y broches. Ninguna ciencia, pero viene bien nombrarlos.

Día de lavandería.
Día de lavandería.

Ítems de cocina: olla, sartén, cubiertos, platos, vasos, tabla para picar. Una hornalla portátil es fundamental si su van no lo tiene incorporada. Si tienen lugar atrás recomiendo una a garrafa recargable, porque las que usan las latas de gas son un atentado al medio ambiente y a su billetera.

Haciendo tortillas, o pan plano tipo chapati.
Haciendo tortillas, o pan plano tipo chapati.

Paragolpe delantero: a pesar que la mayoría de los autos en Australia ya lo tienen, hay algunos que nunca pensaron que los podría agarrar la noche en plena ruta. La mayoría de la fauna grande comparte una rutina similar a Drácula, se activan desde el atardecer al amanecer. No quiere decir que tener un para golpe es la salvación, pero si chocan un canguro quizá no les destruye tanto la trompa, o no termine abrazado a ustedes. Recomiendo no viajar de noche, porque como decía un sticker pegado en nuestro tablero: “la noche fue hecha para dormir y amar”

El humilde paragolpe en el día de pintura.
El humilde paragolpe en el día de pintura.

Pulverizador de agua: para los que no les alcanzó el dinero para comprar un auto con aire acondicionado (como a nosotros), he aquí otra bendición barata y eficiente. Días de calor extremo sobrarán y que mejor para combatirlo que refrescarse con agua pulverizada en plena marcha. Efecto de placer instantáneo hasta que se les seque y tengan que disparar otra vez. Ítem fundamental para cuando estén rodando.

Ducha portátil: es verdad que en lo salvaje nadie se preocupa cómo huelen, pero mejor sorprenderlos cada tanto. La ducha es básicamente una bolsa negra de plástico que se carga y se cuelga de un árbol durante el día. Para la tarde tendría que estar a temperatura ideal. La misma agua que usen para bañarse sirve para lavar algo de ropa. Allá afuera, el agua es un lujo. Y de la intimidad ni se preocupen, sólo algunos canguros pueden llegar a curiosear.

(les debo la foto)

Una muy buena lista de canciones: los trayectos son largos, muchachos. Creo que el peligro principal no es dormirse, sino el aburrimiento padre que les puede agarrar. No hay señal de radio en la gran extensión.

Mate y un termo tamaño industrial: misma idea a lo de arriba.

Pantalla reflectante para el para brisa: creo que entienden, es para cuando no encontraron sombra para estacionar. El sol de Australia es una estrella aparte y un poco más intensa  a la que alumbra el resto del planeta. Decile NO a las ampollas por agarrar el volante. Un pedazo de cartón es un excelente reemplazo.

Libros, muchos libros: la temática no es fundamental.

Instrumento musical: buena compañía desértica. A pesar  que soy horrible con la música, me animé a comprar mis primeros instrumentos: un didgeridoo y un arpa de boca. Los resultados fueron mediocres con ambos y creo que traumé varios canguros.

Ese pedazo de madera atravesado es un didgeridoo, uno de los instrumentos más antiguos del mundo.
Ese pedazo de madera atravesado es un didgeridoo, uno de los instrumentos más antiguos del mundo.

Películas y/o series: luego de ver las estrellas un buen rato, y observar de lejos a los camiones o Road Trains pasar, viene bien algo de cine. También hay documentales australianos que no se pueden perder. Netbook o notebook requerida.

Equipo de Snorkel: quizá no estén en la parte de lo imprescindible pero son una buena adquisición para los amantes de la vida submarina. Playas hay para hacer dulce y cada una es una invitación irresistible.
Patas de rana y máscaras se pueden conseguir en tiendas de segunda mano también. Las máscaras las compramos nuevas, pero si agarran unas usadas, mejor pegarles una buena lavada.

ALGUNOS CONSEJOS MÁS…
Preguntar todo:
Nuestra rutina tan pronto llegamos a un pueblo es ir al centro de información turística (a veces brillan por su ausencia), biblioteca, o centro comunal. Preguntar por duchas públicas, Wi-Fi gratis, y parrillas eléctricas. Estas últimas son más planchas metálicas que parrillas y están desparramadas por todo el país, en playas, parques, plazas, y hasta en zonas de descanso en pleno desierto. Son de uso gratuito y una buena oportunidad de no gastar su propio gas para cocinar.
En definitiva, tratar de sacar lo máximo posible de información de cosas gratis y que les sirva.

La comilona.
La comilona.

A 80 km/h y sin apuro: cuando rueden por la ruta y dejen la ciudad posiblemente se tentarán en pisar el acelerador y terminar esos trayectos de rutas inhabitadas, rectas y eternas. Pero si están en un auto como el nuestro, algo castigado por el tiempo (y sus anteriores docenas de dueños), mejor no ir tan apurados. 80 km/h fue nuestra velocidad casi total en 8 meses de viaje y haciendo unos 22 mil kilómetros. Esto sirve principalmente para no recalentar el motor en días demasiado caliente porque recuerden que no sólo la temperatura ambiental es alta, sino también la del asfalto. Además se ahorra mucho más en combustible.
Mejor llegar despacito que no llegar.

Hasta los Road Trains nos pasaban sin dificultad.
Hasta los Road Trains nos pasaban sin dificultad.

Conservar comida sin refrigeración: como ya sabemos, el sol pega fuerte en Australia, y más en plena ruta sin resguardo. Por  eso tuvimos incontable cantidad de alimentos perdidos por los picos de temperatura durante el comienzo del viaje. No son consejos super locos, pero a nosotros nos dieron un alivio más de una vez:

1- Menos humedad, mejor: alimentos secos, como leche, café, té, arroz, pasta seca, cereales, frutos secos, harinas, quesos duros (y hasta ahí nomás), etc., fue la mayoría de nuestra variedad culinaria como sobrevivientes al calorón que hace. Los frescos serán ingeridos con prioridad absoluta, como verduras, frutas, y quesos blandos, por ejemplo. Lo que sobre va a parar a la conservadora.

El canasto de plástico es dónde van los alimentos secos.
El canasto de plástico es dónde van los alimentos secos.

2- Uso práctico de la conservadora: se nos ocurrió dejar esta pieza clave de la cocina abierta de noche para cuando el mercurio acusa números más bajos. De esta manera se aprovecha cada minuto de frescura que será decisivo durante el día. Para esto, la abrimos al atardecer y la cerramos antes o durante el amanecer.

3- Deshidratación desértica: cuando descubrimos algunos mercados de verduras que vendían en cantidad y ridículamente barato (como el Mercado Central de Adelaide), sentimos que habíamos tocado el cielo e indiscutiblemente se convirtió en nuestra era dorada de abundancia. Kilos de tomates a 2 dólares, cajas de champignones al mismo precio, bananas, y lo que se les ocurra de una verdu por monedas. Pero era verano y no teníamos como refrigerar todo eso. La merca venía como se iba. Un caluroso día decidimos convertir a nuestro peor enemigo, el sol, en nuestro benefactor. Comenzamos a trozar los vegetales, agregarles una pisca de sal y a desparramarlos en planchas de cartón bajo los rayos que parecen derretir hasta la chapa. Después de varias horas queda un surtido de verduras deshidratadas con una vida útil mucho más larga. ¡Un deleite de sabores!

Mucha comida para deshidratar en la era dorada de la abundancia.
Mucha comida para deshidratar en la era dorada de la abundancia.

Todos los días son buenos para lavar ropa: como dije arriba, hay que hacerse amigo del sol y del calor. Secar ropa nunca fue tan fácil. Sólo hace falta una soga cruzada en la parte de atrás de la furgoneta y bajar los vidrios de adelante. Conducir, relajar y disfrutar del paisaje

Nada seca mejor que el viento desértico.
Nada seca mejor que el viento desértico.

Conociendo nuestra carroza y su autonomía: tantas horas sobre nuestro vehículo y en rutas tan desoladas, nos llevó a un pasatiempo de hacer anotaciones técnicas sobre el auto. Aprendimos cuantos kilómetros podíamos hacer con el tanque lleno (50 litros) en ruta llana.
Tales eran los cálculos, que sabíamos cuándo exactamente la luz de reserva del tanque se encendería y cuántos kilómetros podíamos hacer con dicho destello. Era jugar con fuego, pero todo sea para ahorrar varias monedas en combustible. En las ciudades es más barato, pero a medida que uno se aleja, la suba son hachazos de leñador al delicado presupuesto. Entonces cargábamos de a gotas en parajes desolados y llenábamos el tanque en dónde el precio era más accesible, por lo general cerca de las grandes urbes. Esta teoría “pocas veces” falló. Sólo dos (risas).

Una estación tan remota como cara.
Una estación tan remota como cara.

EN DEFINITIVA…TODO SE PUEDE
Esto es lo que nos pareció importante al momento de cruzar el hermoso y único Outback australiano.
Espero que les haya servido y si tienen algo para agregar me encantaría que lo compartan. Cada experiencia es única junto con lo que lleven encima. No necesariamente tienen que cargar lo mismo que nosotros, sólo ganas de disfrutar semejante experiencia.
Que tengan un buen viaje si están por largar, y ojalá esto inspire a los que tienen ganas pero no se animan.

¡Gracias!
Benja.

 

2 thoughts on “Equipamiento y consejos para un viaje de ruta australiano

  1. Benja, tanta nostalgia leer este relato! No lo había visto hasta ahora. Me encanta lo detallista que eres con la lista, y todo lo que dices es tal cual. Fue una de las mejores aventuras que he tenido en estos años de viaje, y volvería a repetirlo sin duda contigo! Gracias por inspirar y aconsejar a futuros viajeros por el desierto australiano. Te quiero mucho!

    P.D.: no te olvides de la foto que nos debes sobre la ducha en lugares remotos! Jajaja 😉

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